Entre 2001 y 2004, a 5.000 españoles les expropiaron tierras para construir 10 autopistas de peaje, valorando el metro cuadrado entre 90 céntimos y tres euros y obligándoles a pleitear durante un decenio. La Justicia les ha ido reconociendo justiprecios 30 veces superiores de media. Pero las concesiones de las autopistas han suspendido pagos, dejando 4.000 millones de deuda. Mol se los deben aún a gente como los protagonistas de esta historia.